Un sueño devorado por el fuego Cerrar
En la noche del lunes, un incendio arrasó un depósito ferroviario ubicado en el cruce de las calles Padre Mujica y Salguero, cerca de la villa 31 bis y las vías del ferrocarril Belgrano Norte. El lugar de 1.400 metros cuadrados había sido donado por el Gobierno nacional a la cooperativa de cartoneros "El Ceibo" en 2003. El galpón era utilizado para el acopio de vidrios, cartón y plásticos. La titular de la cooperativa aseguró que el siniestro fue intencional.

El incendio se produjo alrededor de las 21,00 en un galpón de casi 100 metros de largo, ubicado en cercanías de la autopista Arturo Illia. Fue necesario el esfuerzo de seis dotaciones de bomberos de la Policía Federal para sofocar el fuego y evitar que se propagara a otros depósitos linderos, que en su totalidad alcanzan los mil metros.

Si bien el siniestro no dejó heridos, destruyó por completo las instalaciones. La titular de la cooperativa, Cristina Lescano, dijo en diálogo con el periodismo que al momento de desatarse el fuego no había nadie en el lugar, ya que allí trabajan "53 personas entre las 8 y las 16, porque no hay luz eléctrica". Respecto del origen del incendio, Lescano aseguró: "Nos prendieron fuego el galpón, se ve que molestábamos a alguien". Y como triste conclusión: "Nos quedamos sin trabajo".
Obviamente, la destrucción del depósito representa un duro golpe para esta organización de trabajadores, conformada en 1989, que debió luchar durante años para cumplir con "el sueño del galpón propio". Recién en agosto de 2003, el Onabe (ente que administra los bienes del Estado nacional) les otorgó la tenencia precaria del predio, en forma gratuita.
Los integrantes de "El Ceibo" son recolectores callejeros con experiencia que unieron fuerzas; que se han capacitado y profesionalizado para generar una actividad productiva, una genuina fuente formal de empleo para los recolectores y su familia basada en la recolección, separación, recuperación y comercialización de los materiales recuperables. En 2002, celebraron un convenio con el Gobierno de la Ciudad. A partir de ese acuerdo, los cartoneros iniciaron una experiencia piloto en una zona de 53 manzanas en Palermo, que con el tiempo ampliaron hasta abarcar 120 manzanas, en el radio de Santa Fe, Julián Álvarez, Godoy Cruz y Córdoba.
La actividad de recuperación de "El Ceibo" se desarrolla en tres pasos. En primer lugar se lleva a cabo un trabajo previo de promoción ambiental en domicilios, locales comerciales y edificios de la zona. La tarea de los promotores ambientales consiste en brindar información sobre residuos recuperables a los vecinos para incentivar el cambio de hábitos en cuanto a la selección y separación de elementos recuperables. En segundo lugar, se integran al trabajo los recuperadores, quienes proceden a retirar puerta a puerta los materiales recuperables (previamente separados por los vecinos), en los días y horarios pactados, y los transportan con un carro hasta el centro de acopio. La tercera fase es la que se cumplía en el depósito incendiado, donde además de hacer el acopio y la clasificación de materiales, tenían previsto instalar una enfardadora para papel y una moledora de botellas de plástico para vender la materia prima directamente a los recicladores.
En el trayecto de más de 15 años "El Ceibo" ha realizado acciones en los temas de vivienda, salud y trabajo con familias en situación de riesgo de las zonas de Palermo y Villa Crespo, por medio de la organización solidaria. Para que su sueño no muera devorado por el fuego, la respuesta debe ser inmediata y la solución quizás esté allí nomás, en esa hilera de galpones abandonados.

Fuentes de datos: "Clarín" – "Página/12" – Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
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