| Si bien el siniestro no dejó
heridos, destruyó por completo las instalaciones. La titular de
la cooperativa, Cristina Lescano, dijo en diálogo con el periodismo
que al momento de desatarse el fuego no había nadie en el lugar,
ya que allí trabajan "53 personas entre las 8 y las 16,
porque no hay luz eléctrica". Respecto del origen del
incendio, Lescano aseguró: "Nos prendieron fuego el galpón,
se ve que molestábamos a alguien". Y como triste conclusión:
"Nos quedamos sin trabajo".
Obviamente, la destrucción del depósito representa un duro
golpe para esta organización de trabajadores, conformada en 1989,
que debió luchar durante años para cumplir con "el
sueño del galpón propio". Recién en agosto de
2003, el Onabe (ente que administra los bienes del Estado nacional) les
otorgó la tenencia precaria del predio, en forma gratuita.
Los integrantes de "El Ceibo" son recolectores callejeros con
experiencia que unieron fuerzas; que se han capacitado y profesionalizado
para generar una actividad productiva, una genuina fuente formal de empleo
para los recolectores y su familia basada en la recolección, separación,
recuperación y comercialización de los materiales recuperables.
En 2002, celebraron un convenio con el Gobierno de la Ciudad. A partir
de ese acuerdo, los cartoneros iniciaron una experiencia piloto en una
zona de 53 manzanas en Palermo, que con el tiempo ampliaron hasta abarcar
120 manzanas, en el radio de Santa Fe, Julián Álvarez, Godoy
Cruz y Córdoba.
La actividad de recuperación de "El Ceibo" se desarrolla
en tres pasos. En primer lugar se lleva a cabo un trabajo previo de promoción
ambiental en domicilios, locales comerciales y edificios de la zona. La
tarea de los promotores ambientales consiste en brindar información
sobre residuos recuperables a los vecinos para incentivar el cambio de
hábitos en cuanto a la selección y separación de
elementos recuperables. En segundo lugar, se integran al trabajo los recuperadores,
quienes proceden a retirar puerta a puerta los materiales recuperables
(previamente separados por los vecinos), en los días y horarios
pactados, y los transportan con un carro hasta el centro de acopio. La
tercera fase es la que se cumplía en el depósito incendiado,
donde además de hacer el acopio y la clasificación de materiales,
tenían previsto instalar una enfardadora para papel y una moledora
de botellas de plástico para vender la materia prima directamente
a los recicladores.
En el trayecto de más de 15 años "El Ceibo" ha
realizado acciones en los temas de vivienda, salud y trabajo con familias
en situación de riesgo de las zonas de Palermo y Villa Crespo,
por medio de la organización solidaria. Para que su sueño
no muera devorado por el fuego, la respuesta debe ser inmediata y la solución
quizás esté allí nomás, en esa hilera de galpones
abandonados.
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